LA CULPA, NUESTRO ENEMIGO PARA CONSTRUIR EL FUTURO

 

Llega el final de un año y el inicio de otro. Tenemos ya esperando el 2018, con muchas ganas de traernos todo lo bueno que nos propongamos. Conseguir nuestros objetivos, pero sin engañarnos: “la lotería ya no nos puede tocar a todos J”. Es un buen momento para la reflexión, y como alguno de vosotros pedíais en vuestros comentarios, para la reflexión también sobre “LA CULPA”, “LAS CULPAS”, de que nos suceda tal o cual acontecimiento negativo o que nos esté o haya hecho daño.

Pues bien, pensemos: ¿quién maneja el control remoto de nuestras emociones y pensamientos?. ¿Quién decide qué pensar y qué sentir?. SÓLO TÚ, SÓLO NOSOTROS.

Pienso que en la mayoría de las ocasiones deberíamos plantearnos si SOMOS CULPABLES o SOMOS RESPONSABLES de ese o esos acontecimientos negativos, (no haber cumplido con nuestro propio plan, con nuestra propia palabra, etc…).

Si lo pensamos, el pasado, aquello por lo que DECIDIMOS sentirnos culpables, ya no lo podemos cambiar. Ser culpables es tanto, como ponernos en la posición de VÍCTIMA. De modo que nos paralizamos y no actuamos en el ahora. OJO!!, esto también tiene sus beneficios, y es por ellos que decidimos posicionarnos ahí.

¿Qué beneficios?. Pues por ejemplo podríamos decir que nos evita el esfuerzo de reparar la situación, de aprender de lo sucedido, porque esto en muchas ocasiones duele o es desagradable. Esta decisión de posicionamiento no siempre es consciente, o al menos no siempre llegamos a verlo con facilidad, pero está ahí.

Es por eso, que desde el coaching es muy habitual trabajar con la distinción entre CULPABILIDAD Y RESPONSABILIDAD.

¿Qué nos sucede si decidimos sentirnos RESPONSABLES? ¿Qué se nos mueve por dentro?

Quizá el impulso de continuar hacia adelante para restablecer la situación, será cual fuere. ¿Esto cuesta un esfuerzo? La respuesta normalmente será SÍ, pero además sugiere otra pregunta que invito a que nos hagamos: ¿cómo nos sentiremos al final del camino desde esta posición?

Si realmente el plan, la decisión que ahora nos hace estar en la disyuntiva, ha sido NUESTRA, y sólo nuestra, la posición en la que nos vamos a colocar quizá ya esté más clara. ¿Es así? En cualquier caso, ALENTA OS ACOMPAÑA.

Sin embargo, me surge la necesidad de compartir el hecho de que, para que todo lo anterior funcione, esta decisión, plan, etc… debe haber sido realmente tomada por nosotros mismos. Si se tratase de un plan, por ejemplo, ante el que nos hemos resignado, pero que realmente no hemos aceptado, no funcionará.

De este punto nace otra distinción importante: RESIGNACIÓN vs ACEPTACIÓN. Desde la resignación, el sentimiento o sensación de culpa o culpabilización a otros es difícil, muy difícil de evitar.

                    “Si acepto algo que no he comprendido, que no he

                     integrado, en realidad no lo he aceptado, sino que

                     me he resignado”.

Todo esto no es fácil, ya que la culpa como emoción o sentimiento es algo que creamos o nos crean desde muy pequeñitos. Es por eso que como siempre propongo, si necesitáis apoyo, ALENTA COACHING TE PUEDE ACOMPAÑAR, APOYAR Y DAR LUZ EN EL CAMINO.

 

¿TE ATREVES A ALCANZAR TU ÉXITO?

 

2017-12-26T19:09:47+00:00

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